¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE?
Es un complemento alimenticio a base de aceite de maíz, fructooligosacáridos, también conocidos como FOS, que son un prebiótico, que van a facilitar el anclaje y posterior proliferación de los probióticos en la zona diana, en este caso, el intestino.
Además, hay fermentos lácticos vivos microencapsulados. Son una surtida mezcla de distintas cepas de las bacterias que más ayuda pueden aportar en nuestro tracto intestinal como son: Lactobacillus casei (20 %), Lactobacillus rhamnosus GG (20 %), Bifidobacterium breve (20 %), Lactobacillus acidophilus (15 %), Streptococcus thermophilus (15 %), Bifidobacterium infantis (5 %), Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus (5 %).
En 8 gotas, que equivalen a 0.25 ml y que es la dosis diaria recomendada para los peques, hay hasta mil millones de UFC.
¿CÓMO DEBEMOS USARLO?
Hay que agitar muy bien el frasco antes de su uso. Tomar 8 gotas al día, durante o después de las comidas. Puede utilizarse directamente o mezclado con alimentos líquidos a temperatura ambiente. Es muy importante que el líquido no esté caliente. Si está frío, no pasa nada, pero en caliente, ese calor puede matar a las bacterias con lo que el tratamiento sería infructuoso.
PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS
Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable.
No superar la dosis diaria recomendada.
Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.
Un consumo excesivo puede causar malestar intestinal.
Evitar el consumo junto con medicamentos y otros complementos alimenticios a base de fibra.